domingo, 10 de abril de 2022

Palimpsestos y tautologías


TESON


El tesón de un padre

que corta alambres finitos

para dar vida a un objeto

es el aire involuntario

de una tarde de invierno.

Eramos igual que antes

y menos que ahora

cuando resolví emigrar.

No hubo exilio pero sí

el olvido de la cómplice

hasta lo irreconocible.

Todo se fundó entonces

como el Big Bang

y las esquirlas aún penetran

en el vínculo inesperado.

 

MALABARISTA

 

La malabarista del toldo

ordena la mesa

a metros del intervalo.

El globo es inconexo

con la realidad.

No encontramos el video,

salimos y es el día

de más calor.

Veo las flechas que orientan

el tránsito hacia un lugar,

como si los conductores supieran que

donde van

estarán mejor que donde están.

 

SONY

 

Ese coso redondo de Sony que no me

acuerdo como se llama.

Haciendo limpieza encontré

cuatro disquetes.

¿Qué es eso? Parece que es eso

para jugar en la playa.

Seriflex Otomatic.

Después había que revelarlo.

¿Qué es revelarlo?

 

FRIZA

 

Ir perdiendo la friza,

restos negros del camino

atentos a la brisa noble,

la respuesta atenta,

jugar a que se es mozo

y llevar cosas.

El canto automático,

como golpe metálico,

solapa desconfianza.

Mañana del regreso

magnético el gato

a un juego convoca.

Señor que venga,

el temor en la ventana

no contiene estímulo.

 

PALO GIGANTE

 

Encontré un palo gigante y

cocino flores que llueven

en el parque del Tornú.

¿Vienen autos? ¿Suena chapa?

Hago asado en el motor de la voz

y el que propulsa maquina:

coincide el coro.

Las líneas en la tierra

a veces paralelas

con el palo barro

mercadería cuando

el pájaro se queja.

Alguien pasa y reconoce

al protagonista del juego

que le molesta la canoa.

 

PREGABALINA

I

Soñé con mover muebles. Soñé con

muebles que ya no tenía, para poder

moverlos. La alarma es estupenda, y

mejor si es de día. El dolor que irradia

la mañana, invertida, deja avisos de

alimentos crujientes. El artefacto

insiste: hay que evitar la anestesia.

 

II

Ritmo regular, dominguero en el

parlante. El recuerdo de la música

concreta adobado por trompeta. El

labio supuroso, que se corre entre

amagues, absorbe en recuerdo

áspero el diamante falso.

Se nubla, tal vez llueva.

 

PALIMPSESTOS Y TAUTOLOGÍAS

 

En la tarde sana el viento intuye

Que la media luna cede

Entre pájaros actores

Al tiempo en plena selva.

A un costado de la choza

Un guardián compró trabajo

Para hendir en esta tierra

Sus secretos inmediatos.

Zumbón atardecer de un paso

El misterio es valentía

De la golondrina rebelde

Sobre el agua burbujeante.

Traducciones literales

Rinden cuadros incompletos

Y el Renault recién llegado

Que se inventa en cierto tiempo.

 

SUBÍ POSTALES

 

Subí postales del río salado,

las mirás.

Pedí el recibo a la almacenera,

tengo el fono –mandale un whatsapp-.

Ya a su modo negrísimo hirieron

las vecinas arpías del club.

Y estos pibes algunos esconden

el almuerzo ofrecido en menú.

Que sean menos los vaivenes

que en el río presumís.

No mezclemos el oro con barro,

ni invoquemos al loro hasta el fin.

viernes, 26 de noviembre de 2021

Sobras

I


Superficie es como un plano

sedimento voluntario

que incorpora la naranja

para establecer contraste.

Había kilos de nutrientes

en cajones camuflados

como el gurka del palier

relojeando al emisario.

Llegan datos del exceso

de tres días vacilantes

absorbiendo el remanente

alcalino del reparto.

Queda un martes y otro martes

para ver pelear al toro

me reservo el ancho falso

inocente en cantimplora.


II


La cortina es un recuerdo

y un sonido sobre el árbol

repitente la sirena

que perfora un mar de asfalto.

Batería de ventanas

y paraguas imperfectos

el que oye es el extraño

que me obliga a decir esto.

Que se inunde no preocupa

a mi mente en vacaciones

ya metí la mano sucia

y saltaron los tapones.

En París había otras toses

y el murmullo de los coches

o rincones olvidando

inspectores en el cuento.


III


Quién menciona a los esclavos

en un rapto de aguardiente

se presenta imprescindible

aceptar el cristal manco.

Y aquí estoy aunque me pese

invocando necedades

si no fuera por la cura

pedirías que me calle.

Es el negro y es el blanco

de las noches atontadas

que resume algarabía

el respeto a la paciencia.

Como un canto inevitable

surge el pico entre las ramas

bajo el sol que dando tumbos

echa luz sobre este tema.

lunes, 19 de julio de 2021

Cinco poemas demorados


POEMA ACTUAL

Pragmático, inútil

en el laberinto

que engaña la percepción.

Pirata involuntario

de elefantes eróticos

que entienden la corona.

Paciencia, carente

de títulos habilitantes

brama nostalgia.


GOTA

En víspera de primavera

la quietud inverosímil

arrienda el aire.

Es como cuando nadie

promocionaba con carteles

su posibilidad de decir.

Dos horas de datos

acumulados e impelidos

a competir en la atmósfera.

Hablando de mecanismo

como la gota que dilata

presentes y recuerdos.

Los arqueros pertrechados

del pasado reciente

disuelven el ventarrón.


PRIMAVERA

El 23 de noviembre de 2019

la gente camina al sol.

Bajó la temperatura y hay

viento de primavera.

En la esquina, un camión

hace ruido. Aunque

es el hombre con la pala

que raspa en el asfalto

y levanta los restos

de un trabajo lo que

en realidad pulsea

la mañana sin rival.

De a ratos se nubla

y la peatona cruza el brazo.

Los perros felices

porque son conservadores

hasta en la métrica,

aspiran la certeza

sobreviviendo.


OJO

Alrededor de un ojo encandilado

comienza la cuenta de noche

hasta que un organismo trans

advierte el desatino vecinal.

La relación con el lenguaje

y las notas musicales

displicentes el carácter

modulan breve.

Cada persona es el mundo

que no acepta rebelión

en la huida quema aristas

el artista y su universo

de interpretaciones.


ESTÉTICA

Una estética fracaso

en mensajes instantáneos

publicados sin carruaje

o en el triunfo de antihéroe

que pronuncia normativas

de millones opinando

lo que sabe el reservado.


viernes, 29 de marzo de 2019

Cuerpo y otros poemas


CUERPO

En medio de un cuerpo
el atisbo celofán
sirve para interpretar
mejor el capricho.
Tiene eso, de percibir
el tren antes que nadie
y de imitarlo un actor
en la monotonía del llanto.
La pregunta omnipresente
sabotea la estancia
o la manera nueva
de la trama en continuado.


AUTO

El auto y sus ruedas
son comunes a oscuras.
Tiene dos conductores;
uno adelante y otro atrás.
Los conocía de antes
de subirme al auto.
No se sabe si hablan
o tratan de pensar
lo mismo.
Aunque lo que deberían hacer
es decir la mayor cantidad
de cosas pronunciadas
durante el viaje,
porque en el túnel
anula la oscuridad.
El revés de la negación
del objeto, la pérdida
de sentido que la ausencia.
El conductor trasero
ostenta, con cierto pudor,
esmalte blanco del candil.


PUNTOS

Dos puntos denuncian
la dejadez de la infancia.
La propia, simulada,
y la que desarrolla y espera.
El suelo está lleno
de autos que me recuerdan
la voz del tercer punto
que grita impotente
sin que alguien lo oiga.
El dolor, sentado,
no parece el que era antes.
El paisaje no parece
el del pasado hay una orden
sin evitar y vamos.


PERFORACIONES

Cuando el ejemplo del aire
se acerca en perforaciones
me acuerdo en el interior
que todavía la respuesta
debería tener variante.
Pero siempre es lo mismo:
el viento que viene
con el motor que rompe
y el murmullo que llega.


VENTANA

Lo mejor de la noche
queda lejos la ventana.
Nadie se imagina
la potencialidad de un cuadro
cuando el tiempo
se construye otra vez.
Hace treinta y cuatro años
no lo sabía y después sí,
pero más tarde prescindí
de todo lo que era fiesta.
La oferta sin límites
que acuñó la época, inevitable
recuperó mi atención:
acelera, escribe, reescribe
hasta que entiende el tren.


VASO AZUL

El vaso azul sobre la mesa gris
me impide hablar de luz.
Falta consistencia, adyacente
con no poseer: nada a nada.
Cerca y entre las capas
del adorno geológico
una tempestad a ruido
adentro y afuera
va llegando al fin.
El agua sobre las chapas
es mío el ancestro.
Hay metros de ocultamiento
bajo una sábana blanca
sobre una cama vertical
y un regalo inexistente.
La comodidad de esta silla
se mide en prorrateo
que luego se suma, se multiplica.


SENTARME

Con el dolor de sentarme
y ver la hora
que es tarde para atajar
las gotas de un bocinazo,
abre el negocio video color
sin saber cómo seguir
con semejante pelo.
Hay que ver quién viene
a buscar el decorado
si la gestión deja la forma
de que al menos unos metros
reproduzcan la estación.


CASCOS

Los cascos quietos amagan
parte del ritmo senoidal.
A un costado desplaza
la gran exhibición
y alarma mecánica:
calla o encalla la claraboya
al titilar la hora tirita
el papel y la percusión.
El papelón rodeado de voces
originales repara la luz.
La estrella reclama
medicación su maraca escolar:
gime, gime tu compañera
de este lado de la cortina
alimento para romper.


HOMBRE

Pá, mirá: soy un hombre,
dice el chico de botas
color leopardo.
Uno se pregunta para qué
es esta bolsa
mientras la desesperación
por capturar un acorde
corre por la mano.
Algo raspa el plástico
a modo de resistencia
en el gesto pasmado
de un secador.
Hace varios años
hay un público sentado
y unas manos infantiles
que arrepienten casi
casi el final.

viernes, 11 de mayo de 2018

Un poema más



PAPIRO

Las chinches sostienen el papiro
auténtico como las líneas
sin su firma lo sería
el espejo animalado
como soga simulé.
Y abajo, en alpargatas,
cargué el pedido y cargué
sobre la espalda doblada
la incógnita inicial
en tiempos de soporte.
A un lado, la insignia patria
(que podría ser)
reduce el tiempo al arlequín.
El primer autor lo hizo dos veces
al desaparecer con visión de futuro.



martes, 2 de febrero de 2016

Siete poemas


EMPEZAR

En un momento hay que empezar
a ver la tele mientras come
y alimentarse de los gritos
del pulmón de manzana.
La incomodidad actúa
en la habitación de al lado,
necesitan fría un rato
aunque el ruido lo mencione:
el desvío enlatado.
Después viene Larry
con su batería, y es otro
al que contratan para el papel.


TIEMPO

Por encima o por debajo
la mirada
está el sonido
que lo busca
y no lo encuentra
sin su equipo.
El llanto en la mañana,
la alarma de la noche
y en el medio un intento
de hacer algo
como estoy haciendo ahora.
El tiempo sobra
pero no alcanza.
Aparece disponible
y no se puede tocar.


LA NOCHE

Desde que llego a la noche
antes no llegaba
el barullo encapsulado
como una roca cae
por la ladera.
El resto, es decir,
todo lo que hay alrededor,
es luz de una fuente
y el que nace sabe
de la distracción.
Un crujido breve
a través de la pared
ya es señal de alerta
cuando la madrugada
aún no comenzó.
Antes no pasaba
que las horas duracen
enteras hasta el paso
de la trama al epílogo,
la locura y realidad.


TIEMPO II

Cada tarde tiene un tiempo.
Diferente, sobre todo el domingo,
cuando la seguidilla de tareas
ingobernable o una sola
lleva la concentración.
Leo a izquierda y a derecha
y de arriba hacia abajo
como todos los que me
rodean muchas veces,
hasta que digo: basta, es tarde,
tengo mucho por hacer.
La deducción, en caso de ser correcta,
no tendrá el aplomo, sino
la incertidumbre, o mejor,
la cantidad de horas
que la tarde sea capaz de sostener.


MAÑANA DE PRIMAVERA

Un objeto gris y negro
grande y recto se recorta
en la mañana primaveral.
Por fin un día en que puedo
distinguir las ventanas
rectangulares de las cuadradas
y en que el sol
manda más que el ruido.
Hay un bosque interrumpido
alrededor del objeto
y después de los rieles
inútiles salvo excepciones.
Camino perpendicular
por el que nunca pasa nadie
salvo en noches de lluvia
o estos días en que andar
pausado y menguante
pierde composición.


AULLIDO

Es momento de describir
el aullido cuando el síntoma
escurre un tornado mudo.
Puedo preguntarme
cuál será el tope
de la fuerza incontrolable
e involuntaria del mecanismo.
La misma que, tarde o temprano,
al menos por ahora,
derive en presentaciones
y arreglos de fin de año
que a veces se atrasan
como todo en la vida
en la deriva de nervios
por la ausencia.
Aunque avisó dos veces
cuando le preguntamos antes
sobre el aullido liberado
apareció el silencio.


AMBIENTE

Cambiar de ambiente
me aproxima al olor,
a otros ruidos que van
a suplantar palabras
insuperables: un ojo verde
que no es humano
adelgaza la soledad tersa
que por algo el gato muestra rueda.
Vengo y voy hasta no sé dónde,
recordando algunos temas de agenda
y admirando documentales
de momentos inexpresivos.
Alguien tiene el control.


miércoles, 14 de enero de 2015

Dos mil quince



VICTIMA PANORAMICA


Cemento de contacto, gancho
y doblez para la prenda
elastizada como accesorio
elemental del acróbata.
Repetición del acto porque
en el volumen hay ganancia.
Nadie quiere hacerlo
y es tan fácil,
pero nadie quiere hacerlo.
El resultado en el salón
alentado en todo espacio
por el rendimiento parejo
son dos figuras inmóviles
que un instante intimidaron.
Lo más importante es la forma,
que parezca algo.


PATINES

El cielo patina
sobre la tierra
en un día nublado.
Las ruedas engañan,
el equilibrio es precario
como el de la cortina
de enrollar.
El recipiente transparente
simula un juego oriental,
pero nadie en su sano juicio
lo puede palpar.
Una mesa ovalada
se mancha igual
que si tuviera otra forma.


UN DIA

Un día temprano
inventa la excepción
a poco más de un sueño
en reverberación instalado
que viene del exterior
como que esta es mi casa
y al otro lado no sé.
Quiero investigar si la caverna
está en el piso
o más abajo,
a quién le tengo que decir
que se calle sin razón,
preguntar en definitiva
si la voz de locos
siempre está en los profetas
aunque en el paseo nocturno
la idea sea otra.


DIA

Es un día inclinado,
lleno de bólidos que me arrastran
a escarbar cada vez más
hasta encontrar la piel.
En busca de la sinusal
aparece el defecto
que ya no puedo reparar
y me obliga a una espera:
el trabajo de la naturaleza.
Cualquier cosa escrita
en Internet o dicha
en televisión podría
integrar el siguiente verso.
Es la ley del tiempo
en un día común (balanceado)
aunque en la aceleración
invente un aniversario.


PRIMOGENITA

La primogénita quiere revisar
el estado de la mascota
como si fuera real.
Dosifica los cuidados
apelando a la intuición
sin importar el riesgo.
Un cigarrillo corto y azul
de esos que sólo existen
en la vidriera iluminada
es el preámbulo de un sueño
que a ritmo de charango
contraría la costumbre detestable.
En qué creo, me podría preguntar entonces,
si las canciones hablan de ojos y de ritmo,
de pérdida de control
cuando lo adecuado cuando uno duerme
es ordenar las luces del próximo día.


PALABRAS

Bajo el agua
hacia la superficie
las palabras empiezan a oírse
y cobran sentido
en el instante mismo
que interactúa el aire.
No dejan de subir
en una danza omnipotente
hasta que pierden la atmósfera.
Ahí se dejan ver, otra vez,
al recobrar su albedrío.


CAMINO

Cientos de veces atravesé
este camino por la esquina oblicua
hasta que el desvío me llevó
por otros vientos.
La impasse hizo el trabajo
de reconstrucción de formas
hasta que la oportunidad
me lanzó de vuelta al ruedo.
La sorpresa en el aterrizaje
se dio cuando la intención
echó mano a la costumbre
como acto delator.
Era la huella acumulada,
la del error el saldo
si finalmente la marcha
acelerada me absolvió.



MIRA


En la mira forzada
por la horizontal
la flora dérmica
se vuelve encordado.
Eso me eyecta a buscar
la forma de explicarlo
cuando lo mejor del caso
parecía que era observar.
Me queda suponer
o más bien imaginar
lo que hubiera sido el mundo
entre tanta transparencia.
Inconsciente y abierto
como un campo de la ruta
concluyo la primavera
compuesta su canción.


RESFRIO

El resfrío es aprendizaje
que hay por la mañana
que tratar de domesticar.
Debería haber palabras
prohibidas, eso es,
conjuntos de sílabas
cuyo imperativo fuera
"evitar pronunciar".
Los espacios en blanco
cuando llega la noche
entran en contradicción.
El pizarrón es indicativo
de participar en las series
del martes 23.
Son palabras, se suman
de toda manera posible
hasta la onomatopeya.



FLUIDEZ

Si bajo la fluidez enfermiza
de la semana existiera
un casco para frenar partículas,
el espacio alrededor se expandiría
y a las valijas de viaje
podríamos ubicarlas en otro lugar.
Así de simple es el secreto,
como el instante previo
en que parece todo decisión
y precede al estornudo.
La gran virtud de la superficie
es transitar o dejarlo a uno
que lo haga sin que sepa.


TIEMPO

La pérdida de tiempo
bajo la luz nocturna
multiplica la voluntad
de hacer algo más
antes de apagarla.
Es más que la excusa
de volver a probar sorpresa
y revalidar el hábito
de haber tenido espontáneo.
Yo decía pajita y vos
decías como si los setentas
nunca hubieran existido.



OLVIDO

El resultado del olvido voluntario
es la frustración histérica,
la evidencia del anuncio íntimo,
el compromiso de enfrentar lo que viniera.
Es la onda, no es lo que estás haciendo.
Y me rompe soberanamente las pelotas
que sigas jodiendo con eso.
La calle es una cosa helada.
Entro a esta casa y soy feliz.



RECUERDO

El compromiso con la sociedad
más grande o más chica
es levantarme cada mañana
y salir a conquistar el pan.
No hay nada que me exite más.
O lo maravilloso de tener la estufa al mínimo
y no saber lo que sentir al entrar.
Otros métodos asociados al guinche
son el jadeo reiterado y el mate.


FUEGO

Sobre un helipuerto posible
el fuego doble construye el pegote.
Caminan, se agachan,
usan el rollo como una alfombra,
el calor como marcador débil.
Llega un momento en que el compromiso
da lugar a una segunda voz
que no sostiene la intensidad.
Qué hubiera sido del ruedo
con esa ambición escuálida.
Viñeta simpática en el cuadro
propulsado otra vez, estelar,
es pulseada y entrenamiento.
Dos hombres en la Luna planifican
el resto de un surco recto
hasta que uno se detiene y piensa
que todo lo que hicieron de una manera
podría haber sido de otra.
Luego siguen trabajando.


SIGNIFICADO

La manía devastadora
aunque uno piense lo contrario
hay días que continúan
hasta las dos de la mañana.
Todo lo que imaginaba
en tiempos de organización
volvió al recuerdo sendero.
El costo de manifestar
o soñar con el viento dormido
hay que verlo con la arena
que no deja de raspar los ojos.
La cuestión es voluntad
de capturar la sortija
y pagar que justifique: el balón.
Uno es perfil del otro.


SONIDO

La iniciativa repentina
es desesperación,
mientras tanto en la cocina
se impone la espera
pendiente del sonido
que parece digestión.
Un mecanismo reitera
su recorrido hipnótico
hasta que la llave
en la cerradura interrumpe
como acento la naturaleza.


LIBRO

A la noche vuelvo
a la mesa en la cocina
donde hay un libro
negro, blanco y verde
seco como la prenda
que combinaba en un tiempo
y la estación no importaba.
Me acuerdo lo de abajo,
me olvido lo de arriba.
Pero el comentario de familia
habla del conjunto.
O sea que si al conjunto
le resto lo de abajo
el resultado es lo de arriba.
O lo mismo que decir
la concatenación que en una cuenta
da como resultado el nombre.


GOLF

Frente a mi balcón
hay un campo
de golf con butacas
y una parabólica atendida
por un hombre de traje.
Arriba, en la terraza aledaña,
un paciente toma y come.
En quince minutos habrá un aluvión
de voluntarios dispuestos
a justificar lo descripto.
O mejor dicho: darle coherencia
con la continuidad de sus actos.
La sierra, en el contexto
de mañana transparente,
traslada la anécdota en tiempo y espacio.
El ancestro contemporáneo
tiene padres con herramientas
para sumarse sobre la hora.


DINOSAURIOS

Los dinosaurios crecen
en el lavadero.
Uno es azul y el otro
rojo como el Papá Noel
que los trajo.
El envoltorio hablaba
de la magia del agua,
pero al cabo de una semana
comprobamos que la magia
no existe y además
(encadena la experta en soliloquios)
la puerta del baño abierta
deja oír el trabajo
del cepillo de dientes.
El viento aminora
y vuelve a acelerar.
La expectativa crece
cada mañana y enseguida
muere para volverse a inflar.
El viento es el sonido
que nos permite despertar.